El ex gerente del PP de Madrid declaró que Aguirre y García-Escudero tenían firma en las cuentas de donaciones

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El ex gerente del PP de Madrid reveló a la Guardia Civil que tanto Esperanza Aguirre como Pío García-Escudero tenían firma autorizada en la cuenta de donaciones del partido.

Beltrán Gutiérrez compareció el 12 de febrero en calidad de investigado en la trama Púnica y explicó que las “donaciones” para sufragar los gastos electorales se instrumentaban a través de una “cuenta única”. Siendo los “los titulares y personas autorizadas cuatro”, agregó.

En palabras de Gutiérrez, se fueron alternando como responsables de este depósito bancario “el tesorero Carlos Izquierdo, Ignacio Echevarría y Fermín Lucas“. Pero también “el secretario general Francisco Granados e Ignacio González”. Y junto a todos ellos, “el presidente”, que durante la etapa de Gutiérrez como gerente “fueron Pío García-Escudero y Esperanza Aguirre”.

Gutiérrez negó la financiación irregular de la formación política, que sin embargo consideran acreditada la Fiscalía Anticorrupción, la Guardia Civil y el juez Eloy Velasco. Explicó el ex gerente que el PP de Madrid se ha financiado “por aportaciones del grupo popular de la Asamblea, por cuotas de afiliados, por aportaciones y también por donativos cuando estaba permitido por ley”. “Ahora ya no hay donaciones anónimas sino sólo las nominales”. Añadió Gutiérrez que “las donaciones se efectúan en una sola cuenta corriente que es fiscalizada por el Tribunal de Cuentas“, apostilló.

Informes finales

Gutiérrez también señaló que la contabilidad del partido la llevaba Guillermo Mayoral, que él (el propio Gutiérrez) supervisaba los informes finales “por encima” y después eran aprobadas por la Junta Directiva Regional. En cuanto a sus funciones como gerente detalló que eran “administrativas, de gestión de personal, de afiliados y de contabilidad”, informa Europa Press.

Los agentes también le preguntaron cómo afrontaba el PP de Madrid los gastos extraordinarios de las campañas electorales previas a los comicios, a lo que manifestó que él podía hablar de lo que eran gastos de campaña electoral pero no extraordinarios.

Éstas se hacían con el “dinero acumulado” y explicó que existían “límites exactos” de “aproximadamente uno o dos y pico”, en referencia a millones de euros, pero no que recordaba exactamente. En este sentido, señaló que no recordaba si estaba incluida también otra cantidad para mailing.